Posteado por: code0 en: Enero 20, 2008
Al tibio amparo de la 214
se desnudaba mi canción de amor:
llegaba el día, indiscreto y torpe,
y la belleza nos hacía más pobres,
más esclavos de la ronda del reloj.
Así pasaron los momentos locos,
así pasaba la felicidad:
huyendo siempre de mirada de otros,
entretejiendo un universo loco
de caricias, dudas y complicidad.
Toma de mí todo,
bébetelo bien,
hay que ayunar al filo
del [...]